Sí, los mercados son volátiles. Y es bueno que así sea.

No es posible tener mercados muy al alza, con grandes valores muy dinámicos, sin que se den abundantes virajes.

Por Ken Fisher. Artículo publicado en el número del 28 de septiembre de 2015 de la revista Forbes.

La volatilidad reciente provoca que la mayoría cuestione la viabilidad de los mercados alcistas. Pero a mí me gusta. Los valores se han mantenido demasiado estables durante demasiado tiempo y a mí lo que me encanta es la volatilidad. Mucha gente piensa que es bueno que las acciones suban y, en cambio, si bajan lo consideran «volatilidad». Pero no es posible tener mercados muy al alza, con grandes valores muy dinámicos, sin que se den abundantes virajes.

Por contra, el viejo dicho casi siempre tiene razón: los mercados alcistas mueren con un estertor, no con estrépito. En las fases bajistas, los mercados tienden a la baja lentamente, instaurando un tedio que atrae la confianza de compradores que llegan a último momento, novatos e incautos, y a los que acaba arrastrando en su dinámica. Los temores ante un big bang, que se producen cerca de un pico, señalan normalmente una corrección del comportamiento en los mercados alcistas.

Las correcciones tienen lugar por alguna razón concreta o sin ningún motivo y es típico que sean cortas y abruptas, y que anuncien una historia abrumadora que en seguida se quede en nada. El modelo de este año me recuerda al de 1997 (¡y en la misma época del año!): centrado en mercados mergentes y en las divisas, con el mundo desarrollado como baluarte de relativa fortaleza, acompañado de precios bajos para las materias primas y de tipos de interés casi planos. Solo hace falta cambiar a O.J. Simpson por Bill Cosby como malo de turno de la película.

La volatilidad actual nos supera porque no estamos curtidos por un período reciente de volatilidad, como en 1997. Como no hemos tenido una corrección en años, no resulta tan sorprendente. A menudo se produce una o más al año. Tras la de 1997 llegó la de 1998. Puede que veamos otra el año que viene, son normales en los mercados alcistas.

Los más pesimistas llevan tiempo advirtiendo de que deberíamos tener cuidado: hace tiempo que no hemos tenido una y está al caer. Ya no pueden seguir gritando: ¡que viene el lobo! Eso es bueno. Cualquier cosa puede suceder, pero es de esperar que, pronto, este mercado alcista enarbole nuevamente su ímpetu optimista llevándose por delante todos los temores que los escépticos le lanzan al paso. Conserve el tipo de valores que proliferan en mercados alcistas en proceso de maduración.

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Este artículo refleja la opinión de Ken Fisher de Fisher Investments. Dicha opinión puede cambiar en cualquier momento sin que tengamos la obligación de notificarlo. Se proporciona la información sobre los mercados de valores con fines informativos. Este artículo no debe considerarse un consejo de inversión o una recomendación para que compre o venda valores concretos. Así mismo, con este artículo no pretendemos definir una estrategia de inversión para cada tipo de persona.

Invertir en los mercados de valores conlleva el riesgo de sufrir pérdidas. Resultados obtenidos en el pasado no garantizan rendimientos futuros. El valor de las inversiones y los rendimientos fluctúan según el comportamiento de los mercados de valores y los tipos de cambio de divisas internacionales.