Estrategia de gestión de carteras 

Fisher Investments España ofrece servicios personalizados de gestión de cartera, proporcionados por Fisher Investments Europe, a inversores individuales de España. Fisher Investments Europe se diferencia de los bancos porque se especializa en la gestión de carteras de inversión. Creemos que hay que dar prioridad a los intereses de los clientes, ofrecer un servicio de primera clase y minimizar los conflictos de intereses.

Las carteras se construyen en función de la situación y de los objetivos de inversión de cada cliente. El enfoque de Fisher Investments Europe comienza por entender su situación personal y pasa por elaborar una estrategia de inversión diseñada para maximizar la probabilidad de alcanzar sus objetivos financieros. Para ofrecer un buen asesoramiento de inversión debemos centrarnos en sus objetivos a largo plazo, y en sus intereses. Delegamos la responsabilidad de gestionar las carteras de inversión a la empresa matriz de Fisher Investments Europe, Fisher Investments, en Estados Unidos.


Alfonso Marqués, Director General | ¿Cómo podemos ayudar?




Estrategia global y flexible

Las carteras están orientadas globalmente, para aprovechar las oportunidades de todo el mundo y poder ajustarnos mejor a sus necesidades personales, sin perder de vista en ningún momento las perspectivas de los mercados. Los cinco miembros del Comité de inversiones de Fisher Investments son los que toman las decisiones sobre la estrategia de inversión de las carteras. Estas 5 personas cuentan con más de 130 años de experiencia combinada en el sector, y con el apoyo de un equipo de investigación global interno.

Enfoque de inversión Top-Down (enfoque descendente)

Fisher Investments adopta un enfoque descendente para la gestión de carteras, dinámico y que puede adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado.

Creemos que aproximadamente el 70% de los rendimientos de la cartera a largo plazo se pueden atribuir a la asignación de activos, es decir, a la mezcla de acciones, bonos, efectivo u otros valores que pueda poseer en un momento determinado. Fisher Investments reúne una amplia gama de datos, análisis de las condiciones actuales del mercado, historia y factores de comportamiento para desarrollar nuestro pronóstico del mercado y tomar decisiones de distribución de activos. Fisher Investments clasifica estos datos en tres categorías:

  • Los factores económicos, entre los que pueden encontrarse la política monetaria, la curva de rendimientos y el análisis del crecimiento relativo del PIB, así como los cambios legislativos y en la contabilidad.
  • Los factores políticos, entre los que pueden encontrarse los impuestos, la estabilidad gubernamental y la transformación política.
  • Los factores de sentimiento miden principalmente los cambios en la demanda de categorías de inversión, incluyendo los factores impulsados por el comportamiento humano.

Creemos que aproximadamente el 20% del rendimiento relativo de una cartera se puede atribuir a decisiones de distribución de subactivos. Por ejemplo, acciones de grandes empresas o pequeñas empresas, priorizar el valor o el crecimiento, sobreponderar en valores extranjeros o nacionales, etc. Basándose en estos factores, Fisher Investments determina la combinación de factores de país, sector, tamaño y estilo para lograr la mayor rentabilidad, siempre teniendo en cuenta nuestras perspectivas macroeconómicas y los factores anteriormente citados.

La selección de valores individuales es responsable del 10% del rendimiento total de una cartera diversificada, siempre que se hayan tenido en cuenta los factores más generales ya mencionados. Fisher Investments realiza un análisis en profundidad para buscar empresas con atributos estratégicos que ofrezcan ventajas competitivas dentro de cada categoría de cartera a la que quiera exponerse.

Muchos gestores de inversión y brokers se centran únicamente en seleccionar acciones. A diferencia de ellos, Fisher Investments trata de captar oportunidades en todos los niveles del proceso de gestión de carteras.

Invertir en los mercados de valores conlleva el riesgo de sufrir pérdidas. Resultados obtenidos en el pasado no garantizan rendimientos futuros. El valor de las inversiones y los rendimientos fluctúan según el comportamiento de los mercados de valores y los tipos de cambio de divisas internacionales.