Mercados bajistas


La mayoría de inversores no comprenden qué son ni cómo reconocerlos. En este artículo analizaremos los mercados bajistas, explicaremos cómo identificarlos e ilustraremos algunas de sus características más comunes.

¿Qué caracteriza a un mercado bajista?

Un mercado bajista es una caída prolongada igual o superior al 20 % e impulsada por variables económicas fundamentales. Desde la Segunda Guerra Mundial hasta 2019, el S&P 500 ha registrado 11 tendencias bajistas, las cuales, de media, mostraron una contracción del 34 % y tuvieron una duración de 16 meses.[i]

Este ciclo del mercado se caracteriza por la incertidumbre y el miedo generalizados que tienden a causar a los inversores a medida que ven disminuir el valor de sus carteras. Este temor a menudo provoca que se dejen llevar por el pánico y se desvíen de su estrategia de inversión, lo que, en última instancia, repercute negativamente la rentabilidad obtenida a largo plazo, dado que se pierden el rebote que los suele suceder.

Indicadores de un mercado bajista

Los mercados bajistas suelen empezar con una ligera desaceleración del impulso económico en un momento en el que la mayoría de los inversores se encuentran inmersos en una falsa sensación de seguridad o cuando la euforia del mercado se encuentra en su punto álgido. Los inversores, sumidos en la euforia, hacen caso omiso de los fundamentales subyacentes débiles y las señales de alarma y se decantan por buscar razones que justifiquen su optimismo.

Los ciclos bajistas, aunque con menos frecuencia, también pueden comenzar cuando los mercados sufren un golpe negativo e inesperado con la magnitud suficiente para arrastrar la economía a una recesión.

Por lo general, es muy difícil determinar la formación de un mercado bajista en ciernes. No obstante, mediante análisis pormenorizados y prácticas exhaustivas, creemos que se pueden reconocer e incluso evitar si se identifican antes de que la cartera sufra parte o la totalidad de la caída. En caso de identificarlo tarde y, en consecuencia, la cartera haya registrado una devaluación significativa, creemos que la solución más razonable es la de mantener su inversión. Aunque pueda parecer difícil, el hecho de no salir del mercado puede ayudarle a no prestar demasiada atención a las pérdidas sufridas y, en caso de que haya establecido un horizonte temporal relativamente largo, le ayudará a beneficiarse de las rentabilidades registradas en la fase inicial del siguiente ciclo al alza.

Las cuatro reglas del mercado bajista

Existen cuatro reglas diferentes que pueden ayudar a identificar los mercados bajistas. Es importante tener en cuenta que cada ciclo bajista presentará una evolución y características distintas y, por tanto, estas reglas no siempre podrán utilizarse para identificar todos los mercados bajistas.

  • La regla del 2%: los mercados bajistas suelen registrar una depreciación mensual de entorno al 2 % en su fase inicial. A pesar de lo que la mayoría cree, los mercados bajistas no suelen comenzar con una caída brusca y repentina. En caso de registrarse una caída mensual superior al 2 %, puede que los mercados se encuentren en una corrección a corto plazo en vez de tratarse de un mercado bajista.
  • La regla de los tres meses: predecir un máximo del mercado demasiado pronto es uno de los errores más peligrosos que los inversores pueden cometer, dado que acarrea el riesgo de perderse las rentabilidades ofrecidas por el mercado alcista. Esta regla recomienda esperar tres meses después sospechar la ocurrencia de un máximo antes de adoptar un posicionamiento defensivo. Proporciona cierto margen de tiempo para evaluar los fundamentales, las fluctuaciones de los mercados y otros posibles factores que pueden propiciar el desarrollo de un mercado bajista.
  • La regla de los dos tercios/un tercio: de acuerdo con los datos históricos sobre los ciclos bajistas, cerca de un tercio de la caída bursátil ocurre durante los primeros dos tercios de la duración de un mercado bajista, y alrededor de dos tercios del descenso tienen lugar durante el tercio final. Por tanto, si no se identifica la contracción inicial a tiempo no acarreará consecuencias devastadoras, dado que la caída se acentúa en las fases avanzadas de la tendencia bajista.
  • La regla de los 18 meses: en la historia reciente, los mercados bajistas han presentado una duración media de menos de 18 meses, y muy pocos han superado los dos años. Es por esto por lo que no creemos que adoptar un posicionamiento defensivo durante más de 18 meses sea la mejor opción, dado que si decide salir del mercado durante demasiado tiempo, podría perderse el fuerte repunte que suele inaugurar el comienzo de un nuevo mercado alcista.

Las recesiones no son un indicador de un ciclo bajista: los mercados bajistas y las recesiones económicas son conceptos distintos. Aunque ambos fenómenos pueden coincidir al mismo tiempo, los mercados bajistas pueden formarse sin la ocurrencia de una recesión y viceversa. Dado que los mercados tienden a liderar la economía, es fundamental que los inversores realicen esta distinción y no utilicen una recesión para justificar la formación de un mercado bajista —puede ser que, para entonces, la tendencia bajista ya haya empezado o incluso terminado—.

Otros indicadores de un mercado bajista

Aunque ningún indicador puede identificar de manera correcta y sistemática un mercado bajista, creemos que la combinación de varios indicadores adelantados, junto con una tarea continua de investigación y análisis, pueden ayudarle a identificar las fases iniciales de los ciclos bajistas y, en consecuencia, mitigar la respectiva caída.

En nuestra opinión, los fundamentales desempeñan un papel decisivo para determinar la coyuntura bursátil actual. Algunos de los indicadores que reflejan fundamentales negativos son los siguientes:

  • Beneficios empresariales débiles
  • Curva de tipos invertida (cuando los tipos de interés de los bonos a corto plazo son más altos que los tipos a largo plazo)
  • Crecimiento titubeante de los resultados empresariales

El sentimiento de euforia de los inversores es un indicador asimismo importante, dado que puede ser el detonante de una tendencia bajista. Algunos de los indicadores que alertan sobre un posible sentimiento de euforia en los mercados son los siguientes:

  • Gran número de operaciones de compras apalancadas
  • Aumento de la deuda corporativa
  • Salidas a bolsa sobrevaloradas

Uno de los signos que alertan sobre un posible ciclo bajista inminente es cuando los inversores, sumidos en la euforia, siguen encontrando razones por las que los mercados deberían seguir su rumbo al alza e ignoran los datos que sugieren una desaceleración.

¿Cuáles son los factores que sugieren una posible formación de un mercado bajista?

En cada ciclo alcista, los inversores escalan un "muro de preocupaciones" compuesto por muchos temores que siembran el miedo y la inestabilidad entre los inversores en un mercado más amplio. Estos continuos temores pueden provocar episodios de volatilidad e incluso correcciones (caídas bruscas y provocadas por el sentimiento de entre el 10 % y el 20 %), las cuales suelen confundirse con los mercados bajistas. No obstante, las correcciones no suelen presentar ni la magnitud ni la duración que caracteriza a los ciclos bajistas. Asimismo, dado que suelen producirse a consecuencia del miedo de los inversores, es imposible tratar de actuar en función de su comportamiento.

Un mercado alcista a veces sufre un "golpe" —una gran sorpresa negativa con el poder de borrar de un plumazo varios billones de dólares estadounidenses del PIB mundial—. Este suceso negativo e inesperado "golpea" a una economía que hasta el momento se mantenía fuerte, y también a un mercado alcista.

Sin embargo, aunque se han producido varios golpes a

lo largo de la historia de los mercados, son muy inusuales. A menudo los inversores confunden el impacto de un hecho determinado y su repercusión en el panorama general. El hecho de sobrestimar el posible impacto de un evento podría causar que los inversores detecten erróneamente un "golpe" o que confundan las correcciones de un mercado alcista con un ciclo bajista.

No asocie todas las caídas con un mercado bajista

Dado que, a la hora de invertir, deben tenerse en

cuenta un gran número de variables diferentes, puede ser difícil determinar los factores que pueden desencadenar el próximo mercado bajista o una corrección clásica dentro del mercado alcista. Las correcciones son fluctuaciones impredecibles, normalmente basadas en el miedo y que a menudo carecen del trasfondo de unos datos económicos fundamentales débiles propios del mercado bajista. Es prácticamente imposible predecir de manera sistemática las correcciones, dado que empiezan y terminan repentinamente. Asimismo, adoptar un posicionamiento defensivo en el momento equivocado puede perjudicarle en la consecución de sus objetivos. En nuestra opinión, en la mayoría de casos es mejor mantener la disciplina y lidiar con las correcciones y los períodos de volatilidad de los mercados alcistas.

Anticipe la recuperación

Por último, desmontaremos uno de los mitos del mundo de la inversión más frecuentes: "Si llega una racha bajista, estará acabado". Nuestros análisis indican que, incluso si ha resistido todos los mercados bajistas sin adoptar un posicionamiento defensivo, su cartera habrá crecido lo suficiente para generar un beneficio acumulado a largo plazo —dado que los mercados alcistas, por lo general, son más largos y sólidos en comparación los ciclos bajistas a los que subsigue—. Es importante recordar que cada mercado bajista le sigue un mercado alcista. En caso de esperarse demasiado a volver a entrar en el mercado mercado después de una caída, probablemente se perderá la subida que suele inaugurar el comienzo del nuevo mercado alcista.

No deje que un profundo ciclo bajista le asuste y le aleje del mundo de la inversión para siempre. Es posible que necesite el crecimiento de la renta variable a largo plazo para alcanzar sus objetivos de inversión a largo plazo.

Queremos ayudarle a afrontar sus preocupaciones sobre la volatilidad o los mercados bajistas. Apoyamos a nuestros clientes durante los altibajos de los mercados, incluso en períodos difíciles y aciagos. Estaremos encantados de estar a su lado y ayudarle a mantener el rumbo hacia la consecución de sus objetivos de inversión. Póngase en contacto con nosotros para obtener más información.

Invertir en los mercados implica un riesgo de pérdida y no existe garantía de que todo o parte del capital invertido sea reembolsado. Rendimientos pasados no garantizan ni predicen de manera fiable rendimientos futuros. El valor de las inversiones y los ingresos procedentes de las mismas están sometidos a la fluctuación de los mercados bursátiles mundiales y de los tipos de cambio internacionales.