Cómo definir sus objetivos de inversión para la jubilación

El primer paso para planificar su jubilación es establecer los objetivos de inversión. Muchos inversores ahorran dinero durante toda su vida laboral, pero, en realidad, no saben qué pueden esperar de su dinero cuando se jubilen. Formulándose las preguntas adecuadas sobre el estilo de vida que desea llevar en la jubilación y sobre cuál sería un nivel de ahorro óptimo para usted, podrá determinar los objetivos que constituirán el fundamento de su estrategia de inversión.

Ya sea porque disponga de una pensión, ahorros, inmuebles u otro tipo de inversiones, buscar el asesoramiento de un consultor financiero de confianza puede ayudarle a entender cómo debe trabajar su cartera de inversiones cuando alcance la edad de jubilación.

¿Cuál es su prioridad principal para la jubilación? Sus objetivos de inversión deben basarse, entre otros aspectos, en el estilo de vida que desea y en qué flujos de efectivo necesitará. Nuestra experiencia de asesoramiento a inversores nos dice que usted podría disfrutarla de múltiples maneras, si bien algunos de los objetivos de inversión para la jubilación se relacionan con lo indicado a continuación:

  • Evitar quedarse sin dinero.
  • Conservar o mejorar su estilo de vida.
  • Incrementar su patrimonio.
  • Gastarlo todo.

Antes de pasar a la siguiente fase, aclare qué es lo más importante para usted de cara a la jubilación. Sin este paso previo, es complicado que alcance sus objetivos de inversión para la jubilación.

¿Las rentas son una prioridad?

¿Ha establecido un plan para conseguir los flujos de efectivo que necesitará durante la jubilación? Si todavía no lo ha hecho, debe tener en cuenta cómo obtendrá rentas a partir de sus inversiones actuales –como los dividendos de las acciones o los cupones de los bonos–. ¿Cuál es el importe que seguramente reciba en concepto de pensión? ¿Dispone de alguna inversión inmobiliaria que complemente sus ingresos? Algunos inversores simplemente buscan mantener su actual estilo de vida, pero, antes de determinar cuánto debe crecer su cartera, es usted quien debe considerar los flujos de efectivo anuales que requerirá para alcanzar sus objetivos.

Por más que disponga de una pensión, recuerde que es posible que esta no satisfaga completamente todas sus exigencias de gasto. Si desea mantener su estilo de vida actual, debe calcular cuánto tiempo le durarán sus ahorros de hoy valiéndose de la diferencia entre los ingresos que recibe por la pensión y el total de gastos. Si esta cifra fuera negativa, es posible que su cartera de inversiones deba generar algún flujo de efectivo para cubrir el resto de sus necesidades.

Debe concebir un plan para recibir rentas y flujos de efectivo durante la jubilación. Un bono que devengue un cupón fijo es una de las fuentes de rentas más comunes para los inversores, pero su popularidad provoca algún malentendido. Si bien los valores de renta fija son conocidos por su menor volatilidad a corto plazo frente a los valores de renta variable, dicha característica redunda en una rentabilidad a largo plazo potencialmente más baja[*]. Como inversor orientado al largo plazo, ser demasiado prudente podría significar no alcanzar la suficiente revalorización de la cartera que satisfaga su necesidad de rentas.

El factor más importante a la hora de determinar la rentabilidad esperada es, a nuestro juicio, la asignación de activos. Independientemente de si su cartera está formada por acciones, renta fija, fondos de inversión, fondos cotizados –ETF– u otros productos, debe evaluar si esos valores se ajustan a su situación personal y a sus objetivos a largo plazo. Si necesita que su cartera crezca y genere flujos de efectivo a largo plazo, es posible que necesite exponerse a renta variable para poder mantener un ritmo de reembolsos continuo. Pensamos que los inversores no deberían detraer anualmente demasiado valor a la cartera al objeto de evitar que se consuman los recursos. Cuanto más se retire, menores serán las posibilidades de que su dinero rinda durante todo el horizonte temporal de inversión. Por ello puede serle de utilidad consultar a un asesor que le ayude a planificar sus necesidades de flujo de efectivo futuras.

¿Necesita aumentar o mantener el valor de su cartera?

Los objetivos de muchos inversores se reducen a aumentar o a conservar su dinero. Seguramente la relación que existe entre las cuantías que planea reembolsarse y la revalorización de la cartera requerida a largo plazo es directa. Entre las personas que se acercan a la jubilación es muy habitual sustituir el crecimiento del capital por su preservación y, si bien podría tener sentido en algunos casos, las expone al riesgo de quedarse sin dinero si los requisitos de revalorización de la cartera fueran insuficientes.

Muchos inversores necesitarán un crecimiento de la cartera a largo plazo, al menos hasta cierto punto. Estimar cuál será el incremento porcentual mínimo para lograr sus propósitos dependerá del valor de sus activos, de sus objetivos, de su estilo de vida y, por supuesto, de su horizonte temporal de inversión, es decir, el tiempo que necesitará que dure el dinero.

A nuestro parecer, el mantenimiento del valor de la cartera rara vez es un buen plan de inversión a largo plazo. Centrarse demasiado en este fin puede provocar que pierda poder adquisitivo con el tiempo, ya que la inflación deteriora paulatinamente el valor del dinero. También es importante no caer en el error de pensar que puede reembolsarse el importe equivalente a la rentabilidad anual de cualquier clase de activo. Adoptar este punto de vista puede reducir su capital porque los resultados también fluctúan: un año pueden estar por encima de la media y otro por debajo.

Por último, le puede tentar buscar una estrategia que ofrezca tanto crecimiento como mantenimiento del capital. Sin embargo, en realidad, son dos objetivos contradictorios: desconfíe de cualquier asesor financiero o gestor de patrimonio que le diga que no tiene por qué renunciar a ninguno. Por menos volatilidad que implique invertir para preservar el capital, siempre conlleva riesgos de pérdida, así que también puede reducir el potencial de revalorización de su cartera.

¿Le gustaría legar una herencia?

Algunos inversores desean ayudar financieramente a un cónyuge o a un familiar a su cargo, o bien dedicar parte de su dinero a una institución que apoyan. Si está preparando este tipo de planes, es posible que quiera tenerlos en cuenta al formular su estrategia de inversión a largo plazo.

Dejar una herencia de un importe determinado puede exigir un mayor nivel de crecimiento de la cartera. Tratar de lograr un crecimiento de la inversión a largo plazo por su cuenta puede ser complicado, por lo que trabajar con un profesional de la inversión para trazar un plan que le ayude a alcanzar sus objetivos puede beneficiarle.

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[*]Fuente: Global Financial Data, Inc (GFD). Rentabilidad media entre el 1/1/1926 y el 31/12/2017. La rentabilidad bursátil se basa en el índice World Return de GFD en libras esterlinas que, en el caso de los valores anteriores a 1970, se trata de estimaciones (no son datos oficiales) de la rentabilidad total. Al objeto de calcular dicho valor hasta 1969, GFD recurre a ponderaciones específicas y, desde 1970, a los datos diarios oficiales. La rentabilidad de la renta fija se calcula a partir de la base de datos de GFD sobre el índice World Government Bond GDP-weighted Return convertido a libras esterlinas.

Invertir en los mercados implica un riesgo de pérdida y no existe garantía de que todo o parte del capital invertido sea reembolsado. Rendimientos pasados no garantizan ni predicen de manera fiable rendimientos futuros. El valor de las inversiones y los ingresos procedentes de las mismas están sometidos a la fluctuación de los mercados bursátiles mundiales y de los tipos de cambio internacionales.